Babelain.- Poetas. La Luna no tiene vello

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6º Single para el Gran Reserva IV. Ya solo quedan dos más. Pero no os preocupéis mucho, que os seguiré dando la lata con una selección de Instrumentales. Os haré sufrir un poco más.




1.- Poetas


Poetas (Letra y música.- Babelain)

El poeta del desierto
Duerme con un ojo abierto
(no se pierde ni una estrella, ni un rallo, ni una centella)
El poeta clandestino
Planta en su jardín un pino
(es para disimular y así embellece el solar)

El poeta rompedor
Nunca usa el ascensor
(vive siempre en planta baja y escribe en el comedor)
El poeta decadente
Se jacta de ser decente
(se toma la decadencia con la máxima decencia)

Como dice André Bretón:
Que es un poeta muy suyo:
Confiad en la naturaleza inagotable del murmullo”

El poeta del fracaso
Bebe el coñac en vaso
(la copa ya no le sirve y solo escribe en verso libre)
El poeta del amor
Bebe whisky con sifón
(escribe versos muy dulces envueltos con algodón)

El poeta de lo oscuro
Escribe fumando un puro
(y escucha música a solas con aroma de amapolas)
El poeta del abismo
Se ejercita en el ciclismo
(así se olvida de todo, incluso de algún rey godo)

Como dice André Bretón:
Que es un poeta muy suyo:
Confiad en la naturaleza inagotable del murmullo”

El poeta de salón
Siempre está dando el tostón
(con su camisa de seda e impecable pantalón)
El poeta de la elipsis
Le teme al Apocalipsis
(sufre de alergia al trigo y siempre escribe con abrigo)

El poeta de poetas
Se las da de ser esteta
(tiene que ser un portento, si no, que muerda una seta)
El poeta de las niñas
Se merienda varias piñas
(mientras las niñas se enfadan si no se aparece un hada)

Como dice André Bretón:
Que es un poeta muy suyo:
Confiad en la naturaleza inagotable del murmullo”


2.- La Luna no tiene vello


La Luna no tiene vello
(Letra y música.- Babelain)

Sale la luna/tras la montaña
lo mira todo /con su cara extraña.

Intuye fortunas/prevée desgracias
no tiene vello/y provoca el ansia

Su piel tan blanca/brilla en la noche
giran en la feria/los carricoches

No dice nada/parece muda
es fruta extraña/y desnuda
Imanta mares/confunde el alma
cuando se marcha/viene la calma

Los buhos vigilan/bajo su manto
las brujas despliegan/todos sus encantos

Ordeña nubes/la Luna llena
ofrece su jugo/en todas las verbenas

El dulce jugo/y un poco amargo
agita el sueño/nos saca del letargo

No dice nada/parece muda
es fruta extraña/y desnuda
Imanta mares/confunde el alma
cuando se marcha/viene la calma

Sale la Luna/tras la montaña
lo mira todo/con su cara extraña

Los buhos vigilan/bajo su manto
las brujas despliegan/todos sus encantos

No dice nada/parece muda
es fruta extraña/y desnuda
Imanta mares/confunde el alma
cuando se marcha/viene la calma
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En el límite y Safari Fotográfico

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En el límite

De sopetón, a la hora de la siesta, llega la lluvia. Cae con fuerza, quitando protagonismo al silencio, que se creía muy importante. Subo la persiana de la ventana y desde la cama observo cómo un pájaro empapado cruza el espacio entre olivo y olivo. No me apetece levantarme todavía; así que escribo tumbado, en mi libreta, la que siempre dejo en la mesilla para apuntalar los sueños antes de que se evaporen. Como aquél sueño en el que parece ser que tuve una extraña asociación con un gato de Angora, que se movía con una parsimonia desesperante (no podía despegarme de él, ¡¡¡yo era su sombra!!!), pero que al no tomar nota al despertar, se me olvidaron los detalles para siempre. O aquel otro donde podía oír un Aria de Don Giovanni de Mozart en el fondo del mar, en la absoluta oscuridad. Yo buscaba con la mano, a ciegas, el interruptor de la luz, pero solo tocaba cuerpos viscosos de peces abisales. No recuerdo nada más.


Creo que ahora estoy despierto, y de sopetón también, me viene a la memoria una frase de Bukowski: “Mi ambición está limitada por mi pereza”. Y a pesar de todo, o quizá por eso mismo, termino levantándome.


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Luna llena de noviembre desde el jardín

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Safari fotográfico en un pueblo de la Costa Granadina.

































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Y estas son de la Costa Malagueña









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Babelain. Para qué buscar lejos si lo exótico está aquí. Dos Caminos

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5º Single con dos canciones destinadas al Gran Reserva IV. Ya queda menos para el abrigo de mi madre (como en el chiste de los gatos de Tono).



1.- Para qué buscar lejos si lo exótico está aquí



Para qué buscar lejos si lo exótico está aquí
(Letra y Música.- Babelain)

Aquí están Los Pozos y El Ojo perdido
La Mano que busca, Las Torres y El Frío
Noches desérticas, Cuerpos en El Jardín
Huesos y párpados, Acróbatas al fin
El Perro que lame La Piel del Corazón
Globos y chatarra, y la sinrazón

La rutina del Río, El Silencio ahogado
El Grito que cae, El Grito pelado
La Esposa perfumada por las golondrinas
Atadas las manos con cuerdas muy finas
El Padre pisado por La Luna Llena
Sus grandes ojeras delatan su pena
El Hijo que mira al Gran Caimán
Busca sin descanso su Talismán

Está la montaña, el bosque y el valle
También hay mendigos pidiendo en la calle
Sin irnos tan lejos, a tiro de piedra
Viejos edificios cubiertos de hiedra
Y hasta los Charlatanes que venden ungüentos
De esos tenemos más de setecientos

Embriagados con la primera Danza
Acuerdan todos en buscar venganza
Olvidados por la Luz del Crepúsculo
No encuentran el brillo, todo es ridículo
En el Azul de la Nieve pierden la perspectiva
Se detiene de pronto La Comitiva
Con el pecho desnudo en La Mañana
Van buscando La Estrella de su Nirvana
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2.- Dos Caminos


Dos Caminos
(Letra y música.- Babelain)

Desde el mar hacia el espejo
Hay un camino secreto
Desde el espejo hacia el mar
Hay otro menos discreto

El primero lo utilizan
Algunos navíos intrépidos
El segundo, todo el mundo
Desde la muerte hasta el viento

Por eso cojo el pincel
Pinto el espejo de negro
Para que no pueda entrar nadie
Y se quede lo que hay dentro

Desde el mar hacia el espejo
Hay un camino secreto
Desde el espejo hacia el mar
Hay otro menos discreto

Si dentro queda la muerte
La metáfora y el viento
Tendremos un poco de calma
Aunque sea por poco tiempo

Por eso cojo el pincel
Pinto el espejo de negro
Para que no pueda entrar nadie
Y se quede lo que hay dentro

Ese camino a la inversa
Desde el espejo hacia el mar
Con sus trampas y espejismos
Siempre dispuesto a engañar

Tiene sus días contados
Pronto desaparecerá
Muerte, metáfora y viento
Dentro del espejo se ahogarán

Por eso cojo el pincel
Pinto el espejo de negro
Para que no pueda entrar nadie
Y se quede lo que hay dentro
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Erase una vez...

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Mi amigo Jose Kortocirkuito dice que el solo entiende los cuentos que empiezan por “Érase una vez...”
Pués ahí va uno, lo que pasa es que...


Érase una vez...

...aquel que lo sabía todo, y que, un día, se atragantó con el hueso de una ilusión mal masticada. Por otro lado encontramos a aquella que siempre estaba satisfecha y, de pronto, descubrió, en el interior de un sueño, que había perdido los colmillos. El pasado tortura a ambos, al sabiondo y a la satisfecha. Pero se rehacen en tiempo récord. El presente los junta en acto de servicio y obsequian a la humanidad con un romance de circo. Ahora dan conferencias en lugares remotos del globo, asombrando a las multitudes, que los oye con recogimiento. De las multitudes, en ocasiones, brota un disidente formulando preguntas comprometidas, que les hacen tambalearse en su pedestal.

Aunque esto ocurría pocas veces, cuando sucedía, sus cuerpos y sus mentes se convulsionaban durante horas, hasta que superaban o, más bien, olvidaban el incidente y a otra cosa, mariposa.

El sabiondo vestía a la moda, pero a la moda de hacía muchos años. No renovaba el vestuario porque lo que él se ponía era lo más chic que pudiera existir por los siglos de los siglos. Y la feliz, se apañaba con cuatro trapillos, presumiendo a menudo de ello entre sus amigas. Al final consiguieron un visado para viajar al futuro y se presentaron allí con sus ínfulas mal disimuladas.


En el futuro aún no se había inventado el hara-kiri, ni el color violeta. Se quedaron muy sorprendidos y montaron campañas de promoción para darlos a conocer. Pero allí, los “futuristas” no les hacían ni puto caso. Ella, al sentirse ignorada, se volvió infeliz y se suicidó colgándose de un árbol. El rostro mostraba un color morado intenso nunca visto antes por esos lares. Él, al verla en ese trance, se hizo el hara-kiri al instante. Los del futuro, por fin, descubrieron esos dos inventos al mismo tiempo y rieron largo y tendido mientras el sol se ponía tras el horizonte. Y colorín colorado...

Babelain. La Risa. Me siento raro.

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4º Single para el Gran Reserva IV


1.- La Risa
Homenaje a la “legendaria” risa de Mavi. Bruno fue el cómplice, la hizo reír y la grabó clandestinamente. 



La Risa
(Letra y música.- Babelain)

Te ríes de las muecas
que algunos niños inventan
Te ríes de las olas
del viento y de las tormentas

Te ríes sin sentido
pero con gran convicción
Te ríes de tu sombra
con pasión

Te ríes de mis bromas tontas
te ríes con mucha fe
Te ríes hasta durmiendo
sin saber porqué

Te ríes sin sentido
pero con gran convicción
Te ríes de tu sombra
con pasión

Y tú ¿de qué te ríes?
dímelo por favor
De los puntos sobre las íes
que a ti te dan pavor

Te ríes en un columpio blanco
a la sombra de un pino
Te ríes de los equilibristas
con una copa de vino

Te ríes sin sentido
pero con gran convicción
Te ríes de tu sombra
con pasión

Te ríes de las filarmónicas
y los poemas en prosa
Y sin embargo lloras
por cualquier cosa
por cualquier cosa
por cualquier cosa

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2.- Me siento raro



Me siento raro
(Letra y música.- Babelain)

Me siento raro/tengo la sensación
De que he perdido el tiempo/ese que marca el reloj
Nadie te enseña/a manejarlo mejor
Desde que naces/hasta que pierdes la voz
Ya en la cuna/te cuentan cuentos de hadas
Empiezas a pasar hambre/y te pellizcan la cara

Pero nunca nadie/ha entendido nada

Eso le dijo Artaud/a los surrealistas
Cuando perdieron el norte/y se salieron de la pista
Nadie nos guía/por el camino feliz
Y así nos va/de desliz en desliz
Luego en la escuela/te enseñan más chorradas
Que nos interesan/menos que los cuentos de hadas

Pero nunca nadie/ha entendido nada

La vida es corta/hay que intentar disfrutarla
Aunque alguno/se empeñe en fastidiarla
Vivir para trabajar/eso no tiene sentido
Hay que compensar/si no, no habremos vivido
En la adolescencia/se da la vuelta a la tostada
Cuando creías/que la tenías controlada

Pero nunca nadie/ha entendido nada

Vas quemando etapas/simulas saberlo todo
Pero en realidad/te sientes como Quasimodo
Te crees que estás pasando/ por un gran momento
Y luego resulta/que todo es un esperpento
Ya eres adulto/vives la gran temporada
Pero lo que tienes/es una gran empanada

Y es que nunca nadie/ha entendido nada

El tiempo perdido/ya no se recupera
Cuando menos te lo esperes/serás una calavera
Y te recordarán/con mucho sentimiento
Pero para entonces/te importará un pimiento
Cuando seas viejo/y te mires a la cara
Te reirás de todo/ aunque la broma haya salido cara

Y es que nunca nadie/ ha entendido nada




Telepatía.

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(Ilustración.- Mavi)

Telepatía

Mi “Yo” vivo nunca piensa en la muerte. O mejor dicho, casi nunca. Para eso ya está mi “Yo” muerto.

Bueno, fuera comillas. A veces me reúno con mi Yo muerto en un cuarto oscuro. Nos comunicamos telepáticamente a la velocidad de la luz... Yo le cuento las últimas novedades en las distintas materias que nos interesan a ambos para mantenerlo al corriente de la actualidad. Y Él, con cuatro pinceladas, me retrata su experiencia en ese mundo vegetativo tan ajeno a la vida corriente y moliente que llevo ahora mismo. Siempre me sorprende su desapego a lo que vivió en su día, el muy ladino. Y yo intento epatarle contándole, por ejemplo, los adelantos tecnológicos y científicos actuales, pero Él parece que no se inmuta, claro está. Los muertos no suelen inmutarse.

En este rifirrafe que nos montamos, creo que los dos sacamos partido a esta especie de bipolaridad ultraterrena. Aunque últimamente nos reunimos menos; mi mujer cree, erróneamente, por supuesto, que me encierro en el cuarto para comunicarme digitalmente con alguna amante de esas que he debido conocer en “internet”. Y no está el horno para bollos. Y ya que hablamos de bollos, pues nada, que el muerto al hoyo y el vivo al bollo. A vivir, que son dos días.

Babelain. El Tiempo, La Muerte y El Amor. Ella puso un huevo.

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Me acabo de dar cuenta de que hoy es el 

¡¡¡¡VII ANIVERSARIO DE TOTO-VACA!!!!

Pues sirva esta entrada para celebrarlo; estamos aquí desde el 26 de octubre de 2009, que no es moco de pavo.
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Os presento el 3º Single para el Gran Reserva IV. 
Y como casi siempre, con dos canciones bien distintas.

1.- El Tiempo, La Muerte y El Amor. 
(La letra es de un poema que me publicó Paco Cumpián en la Editorial Árbol de Poe; aunque aquí está resumido)

En esta canción nos repartimos las voces entre Mavi y yo.
Ya apareció en un Grandes Éxitos (Nº 1 en Grecia) que publicó el gran Fuzzy Daddy con su cómplice Jose "Tommenton" en el blog:

http://boozetunes.blogspot.com.es/2014/09/boozetunes-presents-bab-el-ain-grandes.html



EL TIEMPO LA MUERTE Y EL AMOR
(Letra y música.- Babelain)

¿Existe El Tiempo?
Con sus alas de insecto
El tiempo muerto de los muertos
El tiempo de la estrella fugaz

El Tiempo
Como un juguete sin pilas
El tiempo de los ahorcados
De un péndulo en el desierto

De las réplicas del terremoto
De los sabios antiguos
Del que ríe el último

¿Existe La Muerte?
De mirada nacarada
Con su olor a algas
La muerte de guante blanco

La Muerte
Que libera de la locura
Con su boca insaciable
Con su patética máscara

Que lava la imagen
La reina de los tramposos
Que jamás engaña a nadie

¿Existe El Amor?
Con sus brazos acuáticos
El que susurra en las tinieblas
El que grita a las estrellas

El Amor
Con sus tormentas de arena
El de los suicidas tiernos
El de los necios felices

El de la mujer lunática
El del hombre que se oxida
El del valle y la montaña
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Poema completo escaneado del original










Y para quitar hierro:

2.- Ella puso un huevo



Ella puso un huevo
(Letra y música.- Babelain)

Con lo bien que estaba solo en mi casa
se me ocurre ir de viaje a Plutón
un planeta lejos de mi Galaxia
donde dicen que la gente es feliz
muy feliz.

Me reciben con los brazos abiertos
me confunden con uno de Alcorcón
pero todos se quedan como muertos
cuando digo que yo vengo de más lejos
soy de Orión

La conocí en primavera
Y nos casamos en verano
Ella puso un huevo en otoño
Y yo lo incubé en invierno

Ella tiene solo un ojo y tres bocas
y eso aquí parece lo más normal
Pone huevos como hacen las ocas
cuando vuelva a mi planeta y lo cuente
van a alucinar

Con lo bien que estaba solo en mi casa
Que se me ha perdido a mí en Plutón
Ahora vivo en esta extraña Galaxia
Con muchos huevos y añorando
A mí querida Constelación
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http://www90.zippyshare.com/v/PJziHFLE/file.html
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Fernando el marino.

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Fernando el marino

-Fernando “el marino” ha desaparecido-. Ese es el rumor que corría de boca en boca en plazas, bares, calles y mercados del pueblo. Yo conocía a Fernando y sabía que no iba a desaparecer así como así por arte de birlibirloque. Empecé a preguntar entre los vecinos y parece ser que había varias versiones. La más “creíble” aseguraba que Fernando se tiró por la borda del mercante donde trabajaba. Se comentaba, sin rubor, que en una de las travesías se había enamorado de una sirena pelirroja (algunos juraban, por su santa madre, que era rubia).

En su último viaje decidió arrojarse al mar y reunirse con ella para siempre. También comentaban que la sirena era muy “apañá”. Otros y otras, no sé con qué argumentos, contaban que no es que fuera “apañá” sino que tenía muchas amistades en el mundo submarino. Por ejemplo, las estrellas y caballitos de mar le echaban una mano en las tareas domésticas. Para solucionar gestiones burocráticas abisales, contaba con algún ejemplar de pez dragón o de calamar de cristal. Para los asuntos más superficiales, pero no menos importantes, contaba con la inestimable ayuda de los delfines. La fogosidad de la sirenita era bien conocida por todos en el pueblo, no sé a santo de qué; así que, entre unas cosas y otras, se daba por hecho en el pueblo que Fernando “el marino” jamás volvería a tierra.

Esta era la versión que más adeptos tenía, aunque había otras aún más descabelladas. Yo, la verdad, no sé qué pensar de todo esto. Solo sé que ahora tengo un amigo menos, y no es que me sobren los amigos.

A todo esto, paseando por el parque al atardecer, vi a dos operarios cortando unas excrecencias que habían crecido en la base de un árbol. Les pregunté qué eran esos bultos y me contestaron que al árbol le habían salido dos testículos enormes; el Alcalde les había ordenado que los cortasen inmediatamente, ya que el pueblo empezaba a ser el hazmerreír de la provincia, entre un árbol con “huevos” y la historia de Fernando “el marino” y la sirena pelirroja.

En fin, qué les voy a contar a ustedes que ya no sepan.


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(Esta sirena peirroja si es real y además es amiga nuestra. Las fotos las tomé en una playa cercana a mi casa. y las "fundí" con otras de algas tomadas en Tarifa.)





Babelain Single. Interzona. Confesiones.

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Segundo single para el "Gran Reserva IV" con dos canciones muy diferentes.


“Interzona”, con letra entresacada del “Almuerzo Desnudo” de W. Burroughs.


Y “Confesiones”, pues eso, pero no os fiéis mucho de lo que digo. Yo me entiendo.

Interzona


INTERZONA
(Letra.- Adaptada de El Almuerzo Desnudo. Música.- Babelain)

La gente de la Zona
Anda sin control
Lo mismo si ha bebido
Como si no
Como si no

Un rumor de sexo
Agita la Zona
Como en una colmena
Comercio en Interzona
Comercio en Interzona

Con deshechos de ballena
Fabrican la vaselina
Todos quieren comisión
No se andan con pamplinas
No se andan con pamplinas

Tengo algo que tú quieres
Tienes algo que yo quiero
Cada día muero un poco
Es preciso tener tiempo
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La bruma cubre Interzona
En los meses de invierno
Como un baño turco frío
El tiempo se hace eterno
El tiempo se hace eterno

Paranoias de la coca
Te persiguen policías
Con hachas de cortar carne
No se andan con pamplinas

Te espera el Dr. Benwey
Para hacerte una entrevista
Cuidado con lo que dices
Trabaja como un carterista
Trabaja como un carterista

Tengo algo que tú quieres
Tienes algo que yo quiero
Cada día muero un poco
Es preciso tener tiempo



Confesiones




Confesiones
(Letra y Música.- Babelain)

Confieso que no tengo/ argumentos suficientes
Para sentirme cómplice/ del resto de la gente
Navego a la deriva/ en un barco de vela
Cuando reina la calma/ toco las castañuelas
Sin pensar

Sin pensar que un instante/ todo puede irse al garete
Y tendría que olvidarme/ de tocar el clarinete
Porque tras esa breve calma/ siempre llega la tempestad
Y de nuevo los viejos monstruos/ nos muestran su potestad
Su potestad…su potestad


Confieso que algunas veces/ tiraría por la borda
Todo lo que acumulo /aunque se pueda armar la gorda
Con tal de poder sentirme/ ligero de equipaje
Pero para eso/ hay que tener cierto coraje
Y arriesgar

Arriesgar sin miramientos/ con espíritu guerrero
Haciendo caso omiso/ de los cientos de agoreros
Que anuncian los sucesos/ como aves de mal agüero
Igual que algunos líderes /con su acento plañidero
Plañidero…plañidero

Confieso que no tengo/ argumentos suficientes
Para estar todo el santo día/ murmurando a regañadientes
No tengo ningún barco/para navegar a la deriva
Solo quiero organizar/ mi propia contraofensiva
Contraofensiva

Si después de una cierta calma/ aparece la tempestad
Y los mismos monstruos de siempre/ nos muestran su potestad
No hay que perder los estribos/ de algo sirve la experiencia
De aquí a cincuenta años/ todos calvos a ciencia cierta
A ciencia cierta